Si estás planeando viajar por el Este e Islas de España creyendo que todo es llegar, tirar la toalla en la arena y desconectar, la realidad logística te va a dar un buen golpe. Entre las calas con aforos cerrados a las diez de la mañana en Baleares, los parkings de pago abusivos cerca de los acantilados de la Costa Brava y el tráfico denso para cruzar las islas en temporada alta, aquí improvisar sale muy caro.
Llevo años recorriendo el litoral mediterráneo y el archipiélago balear y canario: bajando por caminos de cabras para encontrar calas vírgenes en Ibiza o Menorca, perdiéndome por pueblos medievales de piedra en el interior de Girona y aprendiendo a esquivar las trampas para turistas en las grandes capitales. No escribo folletos turísticos; te cuento lo que me sirve sobre el terreno para disfrutar del viaje sin arruinarte ni perder los nervios.
En las islas (Ibiza, Mallorca, Menorca o Tenerife) alquilar un coche con antelación no es una recomendación: es obligatorio. El transporte público rara vez llega hasta las calas más espectaculares o los miradores de montaña, y dejar el alquiler para última hora en el aeropuerto significa pagar el triple. Además, elige siempre un coche pequeño y manejable; las pistas de tierra hacia las calas suelen ser estrechas, con baches y con maniobras complicadas si te cruzas con otro vehículo.
Ojo con la protección solar y el calzado: descender a rincones como Caló des Moro en Mallorca, Es Canaret en Ibiza o la Roca Foradada en Tarragona en chanclas de playa es la forma más rápida de torcerte un tobillo. Lleva siempre zapatillas cerradas con agarre para el sendero y las chanclas guardadas en la mochila.
Respecto a los accesos regulados: en espacios naturales como el Parque Nacional del Teide en Tenerife o Timanfaya en Lanzarote, las colas a mediodía pueden superar la hora bajo el sol. Madruga para ser de los primeros en entrar a las nueve de la mañana o visita estos puntos a última hora de la tarde, cuando los autobuses turísticos ya se han marchado.
La costa peninsular (Cataluña y Levante): Te permite moverte con tu propio vehículo desde pueblos medievales intactos como Besalú o Peratallada hasta senderos sobre acantilados como Foradada del Montsià o las mejores panorámicas desde los miradores de Benidorm. Es una opción fantástica si buscas combinar cultura, gastronomía y mar sin depender de billetes de avión ni ferris.
El archipiélago balear y canario: Es el paraíso de las aguas turquesas y los paisajes volcánicos extremos. En Baleares reinan las calas de arena blanca y bosques de pinos, mientras que Canarias te transporta a otro planeta con los mares de lava de Timanfaya y las carreteras de vértigo de Anaga en Tenerife.
Si tienes menos de una semana, quédate en una sola isla o en un tramo concreto de la costa peninsular. Intentar saltar entre islas en pocos días solo sirve para pasar más tiempo en salas de espera de embarque que disfrutando del mar.
Aquí tienes agrupadas las 19 guías de viaje de la vertiente este e insular para que organices tu ruta por zonas geográficas:
Pueblos y naturaleza
Calas y atardeceres
Parajes volcánicos y miradores
En cada una de las tarjetas de abajo tienes el desglose al detalle de cada destino tal y como lo vivimos en ruta: distancias reales en carretera, dónde dejar el coche sin pagar de más y cómo organizar el día para aprovechar cada parada al máximo.
Haz clic en cualquiera de las guías para acceder al mapa y los datos prácticos: