Playa de Ses Salines (Ibiza): chiringuitos, dónde aparcar y qué te vas a encontrar
La Playa de Ses Salines es la más emblemática del…
La Playa de Ses Salines es la más emblemática del sur de Ibiza y uno de los arenales con mayor afluencia de la isla en los meses estivales. Quien busque una cala solitaria o silencio absoluto encontrará mejores alternativas en otros puntos del litoral; sin embargo, para disfrutar de un kilómetro y medio de arena fina continua, aguas transparentes de poca profundidad y el ambiente costero más representativo de la isla, su visita resulta ineludible.
El aspecto logístico clave es el acceso rodado: todo el entorno forma parte de un Parque Natural estrictamente protegido. El estacionamiento debe realizarse en la gran explanada habilitada con barrera (con un coste diario de unos 6 € o 7 € en verano). Está tajantemente prohibido estacionar en los arcenes que bordean los estanques salineros o invadir el cordón dunar, zonas vigiladas permanentemente por la Guardia Civil y los agentes de Medio Ambiente.
- Longitud: Casi 1,5 km de arena blanca muy fina y aguas turquesas con entrada suave y progresiva.
- Ubicación: Dentro del Parque Natural de Ses Salines, en el extremo sur de la isla.
- Aparcamiento: Parking oficial con barrera (~6 € a 7 € por el día completo). Prohibido aparcar en arcenes o dunas bajo sanción económica inmediata.
- Transporte público: Línea L11 de autobús desde la ciudad de Ibiza (frecuencia cada 30 minutos en verano).
- Restauración y chiringuitos: Locales emblemáticos a pie de arena (Sa Trinxa, Jockey Club, Beso Beach) con ambiente musical y gastronomía marinera.
- Servicios: Pasarelas de madera protegidas sobre el sistema dunar, socorrismo, alquiler de hamacas y vigilancia ambiental.

Tabla de contenido
Cómo es la playa y qué tramo elegir
A lo largo de la Playa de Ses Salines se distingue una marcada división de ambientes según el tramo:
Nada más acceder desde las pasarelas de madera del aparcamiento se encuentra el tramo más ancho de arena. Es la zona donde se concentra el mayor número de familias y bañistas, con un lecho marino cristalino que permite avanzar más de treinta metros mar adentro antes de que el agua sobrepase la cintura.
A medida que se camina hacia el sur (hacia la izquierda mirando al mar), el arenal se estrecha ligeramente y el ambiente se vuelve progresivamente más festivo y desenfadado en las inmediaciones de los chiringuitos. Al rebasar el último de ellos, la playa conecta con pequeñas calitas de roca arenisca esculpida (como Cala Pluma), donde predomina la práctica del nudismo y una atmósfera mucho más tranquila y salvaje.
Los chiringuitos de Las Salinas: ambiente y precios
La gastronomía y la animación musical de los locales de esta playa son mundialmente conocidos, pero conviene conocer las tarifas antes de acudir: al situarse en primera línea de un parque natural protegido, los precios se sitúan en una franja media-alta:
- Sa Trinxa (al final de la playa): El establecimiento con mayor trayectoria y el que mejor preserva la esencia tradicional de la isla. Cuenta con sesiones de DJ con música house y chill-out en directo sobre la arena, su reconocible pasarela verde adentrándose en el mar y un animado ambiente vespertino.
- Jockey Club y Beso Beach: Restaurantes orientados a almuerzos pausados frente al mar, con cartas especializadas en arroces marineros, mariscos y pescados frescos de captura local con servicio en mesa sobre la arena (el coste medio con bebida suele superar los 70 € o 80 € por persona).
- Opción económica sobre la toalla: Al tratarse de una playa de dominio público, es perfectamente lícito acudir con sombrilla propia y nevera con bebidas frías y provisiones adquiridas previamente en los supermercados de Sant Jordi.
Ruta a pie hasta la Torre de Ses Portes
Para alternar el descanso en la toalla con una caminata ligera, desde el extremo sur del arenal (rebasando Sa Trinxa) parte un sendero costero llano y bien marcado que conduce hasta la Torre de Ses Portes.
Se trata de una torre defensiva de piedra construida en el siglo XVII para vigilar el estrecho marítimo de Es Freus, el paso de navegación entre Ibiza y Formentera. El recorrido a pie toma unos veinte minutos por terreno accesible y brinda unas de las mejores vistas panorámicas de los islotes del parque natural. Asimismo, los salientes rocosos que rodean la base de la torre albergan fondos marinos de excepcional transparencia para practicar snorkel.
Preguntas frecuentes sobre la Playa de Ses Salines (FAQ)
¿Se ve la puesta de sol en el mar desde la toalla?
No. Al estar orientada hacia el sur, el cielo se tiñe de tonalidades ocres y rosáceas sobre las salinas, pero el disco solar se oculta tras los relieves montañosos de la derecha antes de alcanzar la línea del mar. Para ver la puesta de sol directa en el horizonte conviene dirigirse a la costa oeste, como a Cala Benirràs o Platges de Comte.
¿Merece la pena ir con niños?
Sí, especialmente en la primera mitad del arenal más cercana al aparcamiento: la arena es fina y suave, la entrada al mar carece de rocas y el agua cubre muy despacio. Al no haber sombras naturales de pinos junto a la orilla, resulta indispensable llevar sombrilla propia desde primera hora.
¿Se puede llegar en autobús?
Sí. La línea regular L11 de Transport d’Eivissa parte cada media hora desde el centro de la ciudad de Ibiza (con parada en la Avenida de España) y deja al viajero junto a las pasarelas de madera de acceso a la playa, permitiendo disfrutar de la jornada sin necesidad de conducir ni abonar el estacionamiento de pago.
